miércoles, 15 de octubre de 2014

Aislado de nuevo el estadounidense infectado de ébola

El misionero estadounidense Rick Sacra, que fue dado de alta tras ser tratado por el virus del ébola, está de nuevo en aislamiento en un hospital de Massachusetts, según han informado las autoridades.

Sacra, de 51 años de edad, contrajo la enfermedad en Liberia, a donde había ido para prestar servicios médicos como trabajador humanitario de la organización religiosa SIM USA.

El trabajador humanitario se convirtió en el tercer estadounidense que contrajo la enfermedad y fue trasladado a Estados Unidos, donde fue tratado y experimentó una notable mejoría.

Finalmente, el estadounidense fue dado de alta del hospital de Nebraska donde estaba ingresado, después de curarse y dar negativo en ébola. Sin embargo, este sábado ha acudido a Urgencias con síntomas de
tos y fiebre, por lo que ha sido puesto en aislamiento.

Los médicos han indicado que no creen que se trate de una reaparición del virus y han asegurado que seguramente se trate de una neumonía, según ha informado la cadena estadounidense CNN.

El paciente ha sido puesto en aislamiento según el protocolo del Centro de Prevención y Control de Enfermedades y no será dado de alta hasta que los médicos comprueben qué causa sus síntomas.



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lunes, 6 de octubre de 2014

¿Sueñan los androides con batallas?


¿Hay alguna forma de que los robots respeten las leyes de la guerra, la Convención de Ginebra? Estas preguntas han llegado a Naciones unidas, porque han dejado de ser hipótesis de trabajo o planteamientos de ciencia-ficción para convertirse en un dilema real, ante el que las principales potencias militares del mundo deberán pronunciarse. Actualmente al menos media docena de países mantienen abiertos programas de armas con capacidad de actuar de forma autónoma (aunque todavía no de matar), los llamados robots asesinos (Killer Robots), armas autónomas letales en la terminología de la ONU. Por segunda vez, este organismo internacional tratará el tema en Ginebra dentro de la Convención de Armas Convencionales (CCW, en sus siglas en inglés) en noviembre. "El asunto está en Naciones Unidas porque la comunidad internacional se ha dado cuenta de que no se trata de una nueva arma: esto cambia la guerra", asegura Steve Gross, responsable de la división de armamento de Human Rights Watch.
"Todavía no existen robots asesinos; pero sí la tecnología", afirma Noel Sharkey, profesor de Inteligencia Artificial en la Universidad de Sheffield (Inglaterra), que lleva desde hace siete años dedicado a poner el asunto en la agenda internacional y que encabeza una campaña de 52 organizaciones llamada Stop Killer Robots en la que están desde la International Human Rights Clinic de la Universidad de Harvard hasta HRW o Amnistía Internacional. "El debate es sobre lo lejos que podemos llegar: nuestro objetivo es que se prohíba la delegación de matar, que no se pueda dejar esa decisión en manos de una máquina", prosigue el profesor Sharkey. El uso militar de los robots también tiene defensores, que anticipan un futuro en el que se maten los robots y no las personas.
El temor a que los robots se conviertan en asesinos ha sido siempre una pesadilla de la ciencia-ficción con películas como Terminator o Robocop. De hecho, Isaac Asimov formuló en 1942 en su relato"Círculo vicioso" las famosas tres leyes de la robótica, destinadas a garantizar que, por acción o por omisión, siguiendo órdenes o no, un robot no pueda herir a un ser humano. Pero el futuro ya está aquí o, por lo menos, muy cerca (curiosamente el relato de Asimov transcurre en 2015). "Hemos llegado muy lejos en la capacidad de autonomía, aunque se necesita una inteligencia artificial muy sofisticada de la que todavía estamos lejos. Algunos científicos creen que faltan unos 10 años", asegura Steve Gross, de HRW. Angela Kane, la Alta Representante de la ONU para el Desarme, señaló recientemente: "Cualquier arma de guerra es terrible y si la puedes activar sin intervención humana, mucho más. Cada vez se habla más de la creciente automatización de la guerra y estamos muy cerca de que existan armas totalmente automatizadas".
Actualmente, numerosos países desarrollan programas, algunos bastante avanzados, de robots militares con alta capacidad de autonomía. El x47-B, promovido por el Northrop Grumman dentro del Programa de Sistemas de Combate no Tripulados (UCAS) de la Armada de Estados Unidos, puede aterrizar y despegar solo (sin ningún tipo de control a distancia) en un portaaviones. Reino Unido ha probado este verano un aparato similar en Australia. China está desarrollando el Anjian (Espada Negra), otro avión autónomo. En tierra, la Agencia de Investigación de Proyectos Avanzados de Defensa (DARPA) ha desarrollado un vehículo blindado autónomo, de siete toneladas, que tiene el poco tranquilizador nombre de Crusher (Aplastador). Israel ha creado el Guardium, que puede patrullar solo y lleva armas, aunque la decisión de disparar es siempre humana. Corea del Sur tiene el Samsung SGR-1, que patrulla la frontera con Corea del Norte y está trabajando en sistemas para coordinar robots y humanos en el campo de batalla.
Desde la I Guerra Mundial, donde se utilizaron por primera vez ametralladoras, tanques y aviones de forma masiva, incluso antes, ya que muchos historiadores militares creen que Roma conquistó el mundo conocido gracias a que sus armas eran
mucho mejores que las de los demás, la tecnología ha formado parte de la guerra y la automatización es un desarrollo lógico. Noel Sharkey explica que ya se utiliza en los sistemas para interceptar misiles, como el escudo israelí Cúpula de Hierro, cuya eficacia se debe en parte a su automatismo (una máquina siempre será mucho más rápida que un ser humano). Los drones también han representado una revolución tecnológica, ya que aviones tripulados a distancia, desde miles de kilómetros en algunos casos, se han convertido en clave en los enfrentamientos bélicos actuales. Pero en todos los casos, seres humanos, militares profesionales casi siempre, son los que toman la decisión clave: disparar.
Y no se trata solo de robots pensados para combatir. Noel Sharkey describe máquinas autónomas diseñadas para disparar gas pimienta y pelotas de goma contra los manifestantes. A finales de 2013, Google compró Boston Dynamics, la octava compañía de robots que el gigante de Internet ha adquirido en los últimos dos años. Pero esta es diferente: no venden al público sino que se dedican a investigar para el Pentágono. Sus principales logros se llaman BigDog (Gran Perro) y WildCat (Gato Salvaje), dos aparatos capaces de moverse en terrenos escarpados.
Ninguno de estos dos modelos ha sido probado, que se sepa, en combate real. Como ha escrito Huw Williams, el experto en sistemas no tripulados de la revista militar Jane’s, "ni siquiera los programas más avanzados de robots asesinos han logrado máquinas que puedan actuar por sí solas". "La autonomía es, por ahora, bastante limitada. Pueden ir de un lugar a otro siguiendo unos parámetros, eso sí, pero, en términos de pensamiento, no estamos todavía ahí", agregó.
El objetivo de la campaña Stop Killers Robots es que nunca se lleguen a desarrollar armas con capacidad para decidir matar o no matar por sí solas, como nunca se llegaron a desarrollar los láseres cegadores, prohibidos antes de su creación. Esto es lo que se debatirá en la ONU el 13 y 14 de noviembre, aunque todavía la comunidad internacional está muy lejos de llegar a un acuerdo. Los robots militares tienen algunos defensores, que consideran que si se utilizasen correctamente podrían reducir las bajas y, sobre todo, no es sencillo que los países renuncien a poderosos programas militares que otros también tienen en marcha. Sin embargo, la inmensa mayoría de la comunidad científica considera que representan un peligro, no la capacidad de autonomía en sí, pero sí la delegación de la decisión de matar. Por no hablar de que es imposible que una máquina pueda ser responsable ante la Convención de Ginebra.
"La guerra sin reflexión es una matanza mecánica", aseguró Christof Heyns, el Alto Representante de la ONU para las ejecuciones extrajudiciales, arbitrarias y sumarias cuando este tema se trató por primera vez en Naciones Unidas, el pasado mayo. "De la misma forma que acabar con cualquier vida humana merece una cierta deliberación, la decisión de permitir a máquinas matar merece, por lo menos, una reflexión colectiva internacional". 


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Rescatan al espeleólogo español atrapado en una cueva peruana


Permanecía herido desde el 18 de septiembre. El Gobierno español se negó a aportar dinero o especialistas. Ha sido rescatado por 58 
espeleólogos españoles voluntarios, con el apoyo del Gobierno de Perú y su Ejército y gracias al 'crowfunding'.




El espeleólogo español Cecilio López-Tercero ha sido ingresado en un hospital de Lima después de que este martes fuera rescatado tras permanecer doce días sin ver la luz atrapado en una cueva de difícil acceso en Perú y en condiciones extremas, según ha informado la Federación Madrileña de Espeleología.


El rescate se confirmó a las 20.48 horas en España (14.48 horas en Perú), después de que López-Tercero fuera elevado a la superficie desde una profundidad de 150 metros en Leimebamba, donde ha permanecido los doce días sin ver la luz. Un helicóptero lo ha evacuado desde la selva de Chachapoyas a la capital de Perú.


El espeleólogo ha sido examinado en el hospital de Lima y la conclusión es que tiene fracturada la vértebra lumbar L3, provocada al caer el pasado 18 de septiembre dentro de la cueva, según fuentes de la Federación Madrileña de Espeleología. Necesitará un reposo de 12 semanas.

Un centenar de personas ha participado en el rescate, entre ellas 58 espeleólogos  españoles especializados en rescates que se han desplazado hasta el país andino, y más de 40 militares, policías y bomberos peruanos, así como espeleólogos de Perú.

Al ser rescatado, Cecilio López-Tecero expresó su agradecimiento a Perú y a los voluntarios, al tiempo que declaraba a una televisión local:  "Lo peor fueron los primeros dias, sin nadie que me apoyara, con muchos dolores y sin comida". El médico tardó dos días en llegar a él, para examinarlo.

López-Tercero avanzaba hace 12 días en un descubrimiento arqueológico prehispánico que había realizado en 2010 cuando resbaló y cayó desde cinco metros de altura. Quedó herido en la espalda, con grandes dolores, atrapado a 400 metros de profundidad en una cueva con 100% de humedad y barro.

En Perú no había especialistas en espeleosocorrismo para rescatarlo, aunque desde el primer momento pusieron todos los medios disponibles para auxiliarlo, pero no se podía extraerlo con vida sin apoyo de
espeleólogos especializados.


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miércoles, 1 de octubre de 2014

Descubren en Hungría una partitura perdida de una sonata de Mozart

Descubren en Hungría una partitura perdida de una sonata de Mozart



Tras más de dos siglos dadas por perdidas, musicólogos húngaros han hallado partituras originales de una de las sonatas más populares de Wolfgang Amadeus Mozart, sobre todo por su último movimiento, la Marcha turca.

Los investigadores de la Biblioteca Nacional de Hungría encontraron en el archivo musical del centro partes de la Sonata para piano Nº 11, conocida popularmente como Sonata en La mayor.

Balázs Mikusi, director de la Colección de Obras Musicales de la institución ha explicado que hasta ahora solo se conocía la última página del manuscrito original, que se encuentra en Salzburgo (Austria), la ciudad natal de Mozart.

Las cuatro páginas manuscritas encontradas ahora se complementan con el material conocido, conservado en el Mozarteum de Salzburgo, y ha sido calificado por la Biblioteca Nacional húngara como una "sensación internacional".

"Las versiones impresas no son precisas y con este hallazgo se hace posible que la obra se pueda interpretar tal como lo había imaginado Mozart", relató Mikusi.

Y es que, según los expertos, las versiones conocidas de la partitura de la sonata no son fiables, ya que contienen errores relacionados con los ritmos, pero también con los sonidos y las figuras.

Como en la obra hay muchas repeticiones, se podrá "tener una imagen" de los fragmentos todavía desconocidos de la versión original, añadió el investigador.

La páginas encontradas ahora contienen fragmentos de los dos primeros movimientos de la sonata compuesta sobre 1783 y es una de las más conocidas de Mozart (1756-1791).

El famoso pianista húngaro Zoltán Kocsis interpretará esta noche la sonata en el instrumento original para el que fue compuesta, el pianoforte, con el fin de que la reproducción sea lo más auténtico posible.

La aparición en Budapest de la pieza original resulta todo un misterio, entre otras cosas, porque Mozart jamás viajo a Hungría.